En esta ocasión hicimos una ruta relámpago. Salimos el viernes a medio día para pernoctar en la Venta Contreras. Es un lugar muy singular, antigua casa de postas reconvertida en camping, que data del siglo XVI, ubicada en un paraje espectacular, frente a la presa de Contreras. Es un lugar encantador y no menos encantadores son las personas que lo regentan, un trato amable y cordial marcan la diferencia. Nos alojamos en una cabaña, en realidad es una vieja edificación con una estufa de leña muy acogedora. Si bien no echamos en falta nada para nuestra cortísima estancia si nos pareció que las posibilidades del lugar son mayores de las que exhibían, de todos modos sí creo que es un lugar recomendable por lo pintoresco y singular. Al amanecer comenzamos nuestra ruta y tras cruzar el Cabriel por la presa tomamos una carretera que se anuncia como cortada a 6 Km para intentar llegar al vértice geodésico de Peñas Blancas. Después de ello decidimos trastear por las pistas sin saber muy bien donde iríamos a parar, nuestra intención era vadear el Cabriel, a pesar de que sabíamos que no era posible por lo menos hasta el puente de Vadocañas. De esta manera llegamos a la sierra del Rubial, muy bien podíamos decir que el TATA te llevará al fin del mundo si es necesario. Si miráis las fotos comprenderéis lo que quiero decir. En nuestro empeño de acercarnos al rio encontramos el mirador de Fuenseca desde el cual hay una vista espectacular de los cuchillos, formación de aristas rocosas que apuntan al cielo. Como ya nos conocéis, os imagináis que no desistimos hasta cerciorarnos que nuestro empeño era imposible, unas veces por que la circulación estaba terminantemente prohibida y otras por lo inaccesible del terreno. A través de una finca particular descendimos hasta el Tallo del amor por un camino con un desnivel muy importante y muy trialero. Al final encontramos el rio pero en la otra orilla solo encontramos una pared vertical que hacia inútil el vadeo. Nos queda la satisfacción de haber contemplado las hoces del Cabriel desde el punto más alto del valle y haber descendido al lo más profundo de las hoces. Aprovecho a felicitar desde aquí al propietario de aquella finca, el motivo es que no solo respeta la servidumbre de paso que además señaliza mejor aun que los organismos oficiales los caminos transitables con un cortes anuncio pidiéndonos que respetemos la naturaleza del lugar. Por fin decidimos poner rumbo al puente de Vadocañas por una carretera sin asfaltar bastante rápida en comparación con los caminos que estábamos disfrutando. Tras cruzar el rio por el puente llegamos a Villalpardo mediante una pista no menos cómoda rodeada de almendros. Visitamos ya por asfalto Minglanilla donde decidimos descender de nuevo al Cabriel por la vertiente conquense del valle. Las señales de tráfico restringido por zona protegida nos obligaron a dar media vuelta en más de una ocasión. Claro que no todas las señales son oficiales (Al termino de mi narración os explicaremos esto) Otra vez decidimos cruzar el Cabriel por Vadocañas, esta vez intentaríamos llegar únicamente por caminos. Fue una autentica prueba de paciencia y navegación. A pesar de que teníamos todo lo necesario para la navegación off-road, GPS, mapas, fotografías de satélites, la dificultad aparecía cuando algunos caminos acababan en senderos que descendían escarpadas pendientes, otras veces el desuso del los caminos habían casi borrado las pistas y no estábamos dispuestos a aplastar bajo nuestras ruedas pequeños pinos de apenas 80cm de altura. Retrocedimos hasta en 4 ocasiones, incluso en una de ellas, a penas a 150m del puente, algún espabilado había escavado una zanja que cortaba el paso radicalmente (digo lo de espabilado por lo que ya os he comentado explicaré al final) Por fin logramos conectar con la pista principal que tomamos a buen ritmo (siempre respetando las limitaciones) hasta Venta del Moro. Desde ahí asfalto por carreteras locales entre las poblaciones de la comarca vinícola Requena-Utiel. Una vez en Utiel autopista hasta Castellón donde teníamos una cita. Lástima, nos hubiera gustado disfrutar con más calma de uno de los parajes más espectaculares que hemos visto a lo largo de la piel de toro.
Ahora la explicación al misterio de las señales. Las hoces del Cabriel es un parque natural protegido. Existen efectivamente zonas donde la circulación esta restringida sin autorización. Y existen fincas privadas tanto dentro de estas zonas como en sus alrededores. Las fincas privadas son atravesadas por caminos públicos por tanto el propietario debe respetar la servidumbre de paso, así como los transeúntes la integridad del entorno. Que ocurre con algún espabilado, cierto es que una pequeñísima minoría, conocidos como los “simpáticos del valle”. Pues que comienzan a señalizar motu proprio como zona restringida sus propiedades para disuadir a los transeúntes, incluso me consta que cierran el paso con cables de acero atados en sus extremos a postes, es decir no es la típica cancela que puedes abrir y volver a cerrar cuando has pasado, su intención es claramente impedir el paso. La explicación es que la zona cada día más vive del turismo de aventura, deportes de riesgo y rutas 4x4 organizadas, y “los espabilados” tratan con estas malas artes imponer cierto monopolio al menos en sus terrenos tratando incluso de impedir el senderismo. Repito que son una minoría en el valle, otros muchos pobladores nos ayudaran y darán indicaciones si las precisamos a pesar de no contratar sus servicios. Son gente que ama el valle y tienen allí su negocio porque viven en él y de él, no viven en él porqué tienen allí su negocio. Por otro lado un toque de atención a las autoridades. Es operativamente ineficaz que una misma zona protegida sea competencia de dos comunidades autónomas. Señores estamos en el siglo XXI, resulta ridículo que las fronteras las marquen los accidentes geográficos pero si históricamente es así que así sea. Lo que no es de recibo es que la vertiente conquense del valle la señalización sea de una manera, y en la valenciana de otra, no te digo ya las normas. No quiero pensar que ocurra un incendio en la zona, caminos que no aparecen en los GPS, otros que han caído en el abandono son ahora intransitables, la pericia y conocimiento del terreno de las cuadrillas contra incendios se me antojan las únicas armas efectivas contra el desastre tanto natural como humano. Seguro que los diferentes ministerios se pasan la bola constantemente, que si los montes son cosa de Medioambiente, que si las infraestructuras de Fomento, que si las competencias están transferidas a las comunidades autónomas. Quizás si les arrastrara el culo a muchos políticos por las pistas de las Hoces del Cabriel con mi TATA se sensibilizarían un poquito más con el tema, al menos cuando se fueran a sentar. Por el contrario, en vez de aplicar soluciones se dedican a emitir prohibiciones y sanciones para los españolitos de a pie.
Ahora la explicación al misterio de las señales. Las hoces del Cabriel es un parque natural protegido. Existen efectivamente zonas donde la circulación esta restringida sin autorización. Y existen fincas privadas tanto dentro de estas zonas como en sus alrededores. Las fincas privadas son atravesadas por caminos públicos por tanto el propietario debe respetar la servidumbre de paso, así como los transeúntes la integridad del entorno. Que ocurre con algún espabilado, cierto es que una pequeñísima minoría, conocidos como los “simpáticos del valle”. Pues que comienzan a señalizar motu proprio como zona restringida sus propiedades para disuadir a los transeúntes, incluso me consta que cierran el paso con cables de acero atados en sus extremos a postes, es decir no es la típica cancela que puedes abrir y volver a cerrar cuando has pasado, su intención es claramente impedir el paso. La explicación es que la zona cada día más vive del turismo de aventura, deportes de riesgo y rutas 4x4 organizadas, y “los espabilados” tratan con estas malas artes imponer cierto monopolio al menos en sus terrenos tratando incluso de impedir el senderismo. Repito que son una minoría en el valle, otros muchos pobladores nos ayudaran y darán indicaciones si las precisamos a pesar de no contratar sus servicios. Son gente que ama el valle y tienen allí su negocio porque viven en él y de él, no viven en él porqué tienen allí su negocio. Por otro lado un toque de atención a las autoridades. Es operativamente ineficaz que una misma zona protegida sea competencia de dos comunidades autónomas. Señores estamos en el siglo XXI, resulta ridículo que las fronteras las marquen los accidentes geográficos pero si históricamente es así que así sea. Lo que no es de recibo es que la vertiente conquense del valle la señalización sea de una manera, y en la valenciana de otra, no te digo ya las normas. No quiero pensar que ocurra un incendio en la zona, caminos que no aparecen en los GPS, otros que han caído en el abandono son ahora intransitables, la pericia y conocimiento del terreno de las cuadrillas contra incendios se me antojan las únicas armas efectivas contra el desastre tanto natural como humano. Seguro que los diferentes ministerios se pasan la bola constantemente, que si los montes son cosa de Medioambiente, que si las infraestructuras de Fomento, que si las competencias están transferidas a las comunidades autónomas. Quizás si les arrastrara el culo a muchos políticos por las pistas de las Hoces del Cabriel con mi TATA se sensibilizarían un poquito más con el tema, al menos cuando se fueran a sentar. Por el contrario, en vez de aplicar soluciones se dedican a emitir prohibiciones y sanciones para los españolitos de a pie.
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